Cómo habitar Lúcida

Sala Lúcida no es un lugar que el algoritmo elige por vos — es un lugar al que entrás caminando, escalera arriba, en lo que supo ser una avenida llena de cines..

Ubicada en Saavedra, en lo que fue el antiguo Teatro Cabildo, Sala Lúcida todavía se siente como lo que fue: existe en el punto donde el cine deja de ser un posteo y vuelve a ser un acontecimiento. Proyectamos películas, sí — pero también construimos la sala alrededor de ellas: funciones de medianoche y de domingos de siesta, experiencias donde el arte, la ciencia y la tecnología comparten la misma oscuridad que el proyector, un ticket que tocás con las manos, mensajes impresos en lugar de notificaciones, la conversación comunitaria que sigue viva cuando la película ya terminó.

Sala Lúcida es nuestra respuesta a esa misma necesidad: el cine como ritual compartido, físico, un poco impredecible. Un teatro viejo con alma propia, una entrada que existe en el mundo real, y una comunidad que todavía se junta a hablar, con pasión, de lo que acaba de ver.