Abrir una sala de cine es como construir una estrella. Un punto fijo en un universo que se mueve. A veces, una supernova.
Una epopeya de lo imposible y lo necesario: construir, en sistemas en colapso, algo que vuelva a generar luz.

Una estrella articulada, llena de recovecos, que se repliega y se rearma sobre sí misma como refugio en medio del caos.

¿Una sala de cine independiente, justo ahora?
Ahora mismo.
¿Un espacio de experimentación cuando vivimos invalidando los procesos?
Sí.
¿Un lugar para que la ciencia salga a jugar en los bordes del arte?
También.

Construir una estrella como espacio para lo emergente,
lo inesperado, lo que todavía no tiene nombre.

En marzo abrimos una sala de cine
que es, un poco, como encender una pequeña estrella.
Y como toda epopeya de lo absurdo y lo maravilloso,
es mejor hacerla en compañía.
¿Nos vemos?

Si tenés planeado estrenar una película en 2026,
o estrenaste recientemente y querés volver a proyectarla con una comunidad,
escribinos.
Si tenés una propuesta audiovisual experimental,
también.

Empecemos a darle luz al 2026.

— Sala Lúcida —
Barrio de Saavedra, Ciudad de Buenos Aires, Argentina